La cuenca alta del rió Guadalquivir constituye el auténtico corazón del Parque Natural más extenso de Andalucía y de España, enmarcado entre las Sierras de Cazorla, segura y las Villas.
Se trata de una importante cadena montañosa que actúa de bisagra entre Sierra Morena y la Cordillera Betíca, cerrando por este la depresión del Guadalquivir.

Numerosas montañas separadas por profundos tajos se entrecruzan y superponen , configurando un relieve extraordinariamente abrupto en algunas zonas.
Extensos bosques de pinos laricios autóctonos se mezclan con repoblaciones de pinos carrasco y negral. Durante el siglo XVIII las grandes masas forestales de la comarca sirvieron para la construcción de los buques de aquella época.
Entre las especies de exclusivas del Parque cabe destacar la viola de Cazorla. El Parque es uno de los centros cinegéticos más importantes de Andalucía y de España con especies de gran valor como la Cabra Montes, el Muflon, el Gamo, el Ciervo, y el jabalí.
Entre los reptiles hay que destacar la presencia de un endemismo insólito, la lagartija de Valverde, que sólo vive en este lugar.

La economía del Parque natural está basada en el aceite, madera y ovejas, destacando grandes superficies de Olivares, explotaciones madereras y la cría de la oveja segureña. No hay que olvidar el gran auge que está teniendo el parque con el turismo, fuente de creación de riqueza y empleo en estos últimos tiempos.
Destacar también la actividad humana desde tiempos prehistóricos, donde podemos encontrar cuevas y pinturas rupestres paleolíticas, así como poblaciones posteriores de iberos, a cuyo legado pertenece la diosa alada Astarté.
Municipios que lo componen: Beas de Segura, Benatae, Cazorla, Chilluevar, Génave, Hinojares, Hornos de Segura, Huesa, La Iruela, Iznatoraf, Orcera, Peal de Becerro, Pozo Alcón, Puerta Segura, Quesada, Santiago Pontones, Santo Tomé, Segura de la Sierra, Siles, Sorihuela del Guadalimar, Torres de Albanchez, Villacarrillo y Villanueva del Arzobispo.
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